Avanza recontrucción de casas en Juchitán

Después de seis meses, en la Octava Sección “Cheguigo”, la zona más devastada por el sismo del pasado 7 de septiembre registrado en esta ciudad, una docena de casas están en la etapa terminal de construcción básica, aún en obra negra, ello con el apoyo que otorgó el gobierno federal a través del Fideicomiso Fondo de Desastres Naturales (Fonden).

La autoconstrucción en Juchitán comenzó de manera tardía, entre noviembre y diciembre, debido, en gran parte, a la escasez de materia prima (arena y grava), así como de mano de obra, lo que obligó a los damnificados a contratar albañiles de Chiapas, Veracruz y la ciudad de Oaxaca, lo que aumentó el costo final de las edificaciones.

Quienes empezaron en los últimos meses de 2017, hoy ya ven concluida una casa de un piso, de por lo menos 8 metros por 7 metros cuadrados. Este espacio está conformado por una sala, cocina, baño y una recámara, con una inversión de aproximadamente 120 mil pesos, de los cuales 60 mil se traducen en materiales y 60 mil en pago de mano de obra.

Este es el caso del talabartero (artesano huarachero) Luis Vera, quien apenas logró colar su nueva casa, una que, dice, no es tan grande como la que tenía, la que se vino abajo con el temblor de 8.2 grados. Gastó 120 mil pesos, pero ahora, afirma, necesitará otros 150 mil para concluirla completamente en dos meses más.

Él, quien administró responsablemente el recurso por pérdida total que el gobierno federal le dio mediante dos tarjetas Bansefi, asegura que el apoyo sólo ayudó 50%, por lo que el restante se trata de sus ahorros.

“Yo me gasté 30 mil de la tarjeta de mano de obra y puse otros 30 mil, en total pagué 60 mil en albañiles por tres meses. De la tarjeta de materiales gasté 60 mil y me quedan 30 mil más que voy a utilizar más adelante. Y la casa no tiene aún piso, repello, puertas, el equipo eléctrico, fontanería y equipo de baño. Un arquitecto que contraté me dijo que para terminarla bien necesito otros 150 mil pesos, pero, bueno, ya avancé en la obra negra.”, explica el artesano zapoteca.

Sin embargo, la vivienda aún no se puede habitar porque los trabajadores seguirán con lo que resta de la construcción, así que él y su madre seguirán durmiendo en una casa de campaña colocada en el patio de su casa.

Los damnificados que comenzaron la reconstrucción en el mes de enero llevan 80% de la obra negra, por lo que tendrán una casa en forma dentro de un mes más. Debido a que la reconstrucción está en su apogeo, las calles de Juchitán están colapsadas y obstruidas con la tierra, los escombros, la arena y otros materiales.

Los daños. Según la Secretaría de Desarrollo Territorial y Urbano (Sedatu), en Juchitán se dañaron 15 mil 87 viviendas, de las cuales 7 mil 613 fueron pérdida parcial y 7 mil 474 pérdida total, por lo que se invirtieron en la reconstrucción más de mil millones de pesos: 114 millones se destinaron a los damnificados de daño parcial y 896 a quienes sufrieron daño total.

La demolición se dio en el 50% del total de las viviendas, etapa que ya concluyó, aunque en muchos casos los escombros aún permanecen en la vía pública.

De manera extraoficial, diversos grupos políticos, así como la autoridad municipal aseguran que existen más de 5 mil personas que no entraron en los censos de Sedatu y se quedaron sin apoyo para la reconstrucción.

Fuente> El Universal

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