El Patíbulo | Acaba el primer tiempo electoral y serán candidatos presidenciales: Meade, Anaya y AMLO

Por Alberto Unda

Por fin después de casi 60 días, terminan las precampañas (de puro lodo) de los preabanderados presidenciales y de aquí al 30
de marzo nos dejaran de bombardear con sus mensajes de radio y televisión.

Al terminar el primer tiempo de este juego, los precandidatos, trabajaron así: El aspirante presidencial Andrés
Manuel López Obrador cubrió en dos meses de precampaña 30 entidades del país.

Solamente en Guerrero y Michoacán, López Obrador precandidato por Morena, no agendó actos públicos.
Hoy cuando finalice la precampaña, López Obrador habrá realizado un total 206 eventos, a un ritmo promedio de tres actos diarios.

En contraste, el priista José Antonio Meade visitó las 32 entidades, pero sólo realizó 71 actos públicos y visitó principalmente las capitales de los estados.

Sin ser militante del tricolor, Meade Kuribreña ha enfrentado cuestionamientos por los casos de corrupción de ex gobernadores, y el “gasolinazo” concretado antes de que abandonara la Secretaría de Hacienda.

La turbulencia acompaña a José Antonio Meade, precandidato de la coalición PRI-PVEM-Nueva Alianza. Los distintos ajustes en su estrategia durante 60 días ejemplifican errores e intentos de corrección de rumbo.

En el balance de los 60 días, integrantes de la dirigencia nacional del tricolor y colaboradores del propio aspirante confirman que el equipo del ex secretario de Hacienda está dividido.

Una parte del equipo, sólido a nivel técnico, pero inexperto en la operación política, ha conducido la estrategia de Meade sin
tomar la necesaria distancia de Peña Nieto, a pesar de los negativos que el presidente enfrenta en su administración.

Otros han intentado -sin éxito- que Meade asuma un discurso que le permita deslindarse del gobierno sin una ruptura y
proponer su propia agenda.

Algunos sugirieron apegarse a la normatividad y solo organizara Meade actos pequeños, a los que únicamente acudieran los
delegados que participarán en la convención nacional del tricolor el próximo 18 de febrero.

Otros insistieron en la necesidad de estimular a las bases priistas, a través de encuentros masivos y reuniones con liderazgos locales, además de presentar al precandidato con empresarios y otros sectores claves de la sociedad civil.

El panista Ricardo Anaya cerrará con 72 eventos en 29 entidades y durante su precampaña, concentró su discurso en la figura de Andrés Manuel López Obrador y dosificó sus ataques a José Antonio Meade.

Anaya Cortés visitó 29 estados en los que apenas se apartó de su estrategia inicial: un acto vespertino con simpatizantes del PAN, PRD y MC en locales cerrados en los que expuso un diagnóstico de la cosa pública y formuló algunas propuestas, notoriamente, la del ingreso básico universal.

De acuerdo con las agencias especializadas dedicadas al levantamiento de encuestas, la situación en que se ubicaban los precandidatos no varió de 60 días al último corte: Andrés Manuel López Obrador sigue en primer lugar, Ricardo Anaya Cortés se logró ubicar en segundo sitio, en tanto José Antonio Meade Kuribreña, no logró despegar y se queda -aunque puede
ser de momento- en tercer lugar.

De fondo hubo muy pocas propuestas que realmente marcaran una ruta diferente de lo que los presuntos proponen al país, en
cambio lo que ha dejado muy mal sabor de boca, y un sentimiento de honda frustración y enojo, es enterarnos del costo del proceso electoral para los comicios federales y 30 locales, que implicarán un gasto de 45 mil 620 millones de pesos.

Este gasto representa una cifra casi equiparable con las pérdidas que dejaron los sismos de septiembre pasado y la necesaria e
indispensable reconstrucción.

Esta cantidad aún puede incrementarse, pues algunos organismos públicos locales electorales (Oples) y tribunales estatales electorales negocian aún ampliaciones presupuestales para realizar “su trabajo”.

Ningún mexicano o mexicana en sus cabales, entiende cómo puede ser posible que en un país de marcados contrastes entre ricos y pobres, el gobierno, los partidos, el Congreso de la Unión y el inservible INE, admiten y aprueban tan oneroso como inútil gasto, para elegir presidente de la República, 9 gobernadores, diputados, senadores, alcaldes y regidores, cuando esa multimillonaria cifra, podría ocuparse en resolver problemas realmente importantes que tanto afectan a
México.

En cambio, la necedad de realizar un proceso electoral, para aparentar que vivimos una real democracia provoca que miles
de millones de pesos sean malgastados, o vayan a engordar las carteras y cuentas bancarias, de la iniciativa privada que vende
a precio de oro los productos que se emplean en las campañas o de los dueños de los partidos, y muchos candidatos que ni
campaña hacen y todo para que al final, aún con los cambios de gobierno, congresos, alcaldías, etc., las cosas sigan igual, o
peor, tal como lo demuestra la imparable inflación, los  aumentos a los productos básicos, la gasolina, luz, gas y medicinas.

A partir de hoy son oficialmente candidatos: AMLO, Anaya y Meade, ahora, deben entrar en una etapa de veda, y aunque de
acuerdo con la ley, deberían quedarse callados, ya encontraran la manera de seguir velada o abiertamente atormentándonos
con sus discursos huecos e intrascendentes y sus inútiles mensajes.

Lo trascendente y deseable es que, una vez terminado el primer tiempo de este juego, las y los candidatos, así como sus managers y equipos de trabajo, se pongan a reflexionar y preparar programas y propuestas alejadas de la suciedad y el
lodo que han destilado hasta hoy.

Y además revisen en conciencia a las y los candidatos que están “palomeando” porque con eso de la reelección, -otra mascarada que atenta contra el principio maderista que dio paso a la Revolución Mexicana, de Sufragio Efectivo, No Relección- ya se han registrado, mujeres y hombres, cuyo paso por los cargos que actualmente ocupan, dejó mucho que desear.

Varios de ellos, deberían ser enjuiciados y castigados por su dispendio y corrupción y por ello, deberían ser frenados, por los a partir de hoy abanderados oficiales de los partidos y sus alianzas, e impedir que nuevamente hagan sus consabidas trampas para registrarse como aspirantes-repetidores, y todavía peor que otra vez se encaramen en los cargos.

La organización de 30 comicios concurrentes (sólo no habrá en Baja California y Nayarit), incluyen nueve gubernaturas, la renovación de todos los congresos locales (con excepción de Coahuila) y de alcaldías (excepto en Aguascalientes, Durango, Hidalgo y Tlaxcala), implicará un gasto de 15 mil 486 millones de pesos, más mil 864 millones para que los tribunales electorales locales, cuenten con un magnifico presupuesto para realizar su “esforzado trabajo”.

Este gigantesco y multimillonario gasto debe realizarse así porque hay que destacar que, pese a los intentos por transparentar los procesos electorales, persiste la suspicacia por la forma en que actúan los candidatos y sus partidos.

Aunque la reforma política de 2014 pugnaba por abatir los costos, éstos han ido creciendo en cada proceso pues se encuentran asociados a una historia de desconfianza que obliga a establecer candados en cada elección, lo cual implica mayor
gasto.

En otros países de la región, el gasto electoral es mucho menor, pero en nuestro caso, afirman especialistas el incremento millonario, tiene que ver con tareas que, en México, han tenido que establecerse, para darle algún grado de certidumbre y/o
confiablidad, entre ellas:

La fiscalización que no se lleva a cabo en otros países, la supervisión de millones de promocionales, la cual tampoco se debe realizar en otras naciones y el hecho de que las instancias organizadoras no tienen como tarea dotar a la ciudadanía del
principal documento de identidad: la credencial para votar como lo hace el INE”.

Pese a este increíble gasto millonario, todavía los dueños de los partidos y quienes resultan sus candidatos, así como los órganos electorales estatales y federales, todavía se quejan de que los recursos no alcanzan, con el repugnante y descarado argumento de que: “la democracia cuesta”.

Y vaya que cuesta, pero tristemente no sirve para nada o para muy poco.

Tal es el panorama político-electoral de México, y de aquí al 1 de julio sólo tendremos una tregua de bombardeo e inútil gasto
en publicidad de los candidatos, porque a partir del 30 de marzo, se inicia el segundo tiempo, durante el cual, de acuerdo con lo programado, los candidatos presidenciales, deberán sostener 3 debates, los cuales serán transmitidos por televisión y radio.

Los analistas consideran que estos encuentros pueden modificar sustancialmente la situación actual de los a partir de hoy candidatos presidenciales, calculan asimismo que las encuestas de abril-mayo pueden ser definitivas, con tendencias que
podrían resultar irreversibles.

Burocratizado más que politizado el pretendido juicio político contra Gabino Cué. El traído y llevado caso del juicio político promovido por Benjamín Robles a) El Cara Sucia, contra su ex jefe y ex amigo, Gabino Cué Monteagudo, continuara siendo una comedia cuyos actos pueden resultar como los episodios interminables de una telenovela, pues solo en lograr que el exgobernador se diera por aludido, paso exactamente un año, El Cara Sucia, presentó su “ignominiosa y traidora denuncia”, el 17 de febrero del 2017.

Se entiende que al enterarse Gabino que la faraónica e ineficiente LXIII legislatura, lo andaba buscando -bueno es un decir- a partir de la publicación de unos “edictos”, alguien le sugirió al exgobernador, entrarle al asunto y por medio de un bufete de abogados, “dio la cara” y de entrada aseguró que no es responsable del desvío de unos 30 mil millones de pesos, que le atribuye su ex protegido.

Por cierto hay que insistir en el hecho de que a pesar de los jaloneos y versiones encontradas que provocó la postura  asumida por Cué Monteagudo al atender los llamados que le venían presentado las y los diputados, el promotor del juicio político y ex colaborador de Gabino, el “intachable y honrado” Benjamín Robles, para nada ha abierto la boca.

Quienes lo rodean dicen que ha asumido esta política del avestruz, para no volver a exhibir su beligerancia contra su ex jefe, porque está muy seguro de que AMLO, le cumplirá el capricho y ambición de convertir a su esposa en candidata a diputada federal por la alianza: Morena- Movimiento Ciudadano y Partido Encuentro Social. Robles Montoya considera entonces, que lo mejor es ya no encargarse directamente agitar las aguas, total los de la LXIII se encargan de revolverlo todo.

Hasta el pasado 2 de febrero, Cué Monteagudo, envió una contestación a la denuncia de Juicio Político, a través de sus abogados, en  la que de entrada y como se estila en este tipo de actos, se declaró inocente.

Los edictos para notificar a Cué Monteagudo, se publicaron el pasado 13 de enero, en un extra del diario oficial; el 20 de enero, se conoció el segundo edicto; y el 27 de enero, apareció el tercer y último edicto. Simultáneamente se hizo lo propio en
diarios de circulación estatal.

“Con los edictos estuvo más que notificado el licenciado Cué y efectivamente después de ello, vinieron sus abogados con su poder para poder representar al ex gobernador, se llevaron toda la documentación para que él pueda probar su inocencia en el
caso de que así sea”, informó, la presidenta de la Comisión Instructora de la LXIII Legislatura, María de Jesús Melgar Vázquez, Melgar Vázquez.

Tras la contestación de Cué Monteagudo, explicó, viene el periodo probatorio, el cual no tiene vigencia o fecha límite, porque habrá pruebas que el ex mandatario aporte y merecerá más tiempo de análisis, por tanto, este se podría extender.

Según la legisladora, el tema del juicio contra GCM, se ha politizado innecesariamente.

Más que politizado este caso se ha burocratizado entre las tramas corruptas de las y los integrantes de la mediocre LXIII legislatura, cuyos integrantes se han interesado más en realizar viajes “de estudio” internacionales, cobrar “moches” a autoridades municipales y principalmente, como repugnantes “chapulines” registrarse como candidatos “repetidores” a la LIV legislatura y otros a repetir como presidentes municipales.

Por lo pronto, consideró que los abogados de Cué Monteagudo pretenderán de dilatar el proceso y, por tanto, la Comisión
Instructora, estará a la espera.

Pues la legisladora tiene algunos meses todavía para esperar cómodamente sentada a que el proceso que se ufanaba en presidir prospere, porque la trama burocrática de la justicia, es tan lenta y tiene tantos dobleces, que habrán de pasar varios meses más para finalmente saber si ha lugar al traído y llevado juicio político contra Cué Monteagudo.

Es probable entonces que la LXIII legislatura, la cual será tristemente recordada como una de las peores de la historia del congreso del estado, no culmine este proceso y tendrá que heredarlo como uno más de sus “pendientes”, a los que han sido tan afectos estos faraónicamente bien pagados “representantes populares”.

A ver entonces si el Cara Sucia, con la candidatura a una diputación federal en la bolsa para Maribel Martínez Ruiz, su esposa, encuentra algún consuelo a su frustración de no ver por el momento, tras las rejas a su ex amigo, ex protector y ex guía político y hoy su acérrimo enemigo, Gabino Cué Monteagudo.

De un manotazo, deja el PRI sobre la mesa a un grupo de aspirantes a la presidencia municipal, que no dieron el ancho.

Vaya manotazo que dio la dirigencia nacional y estatal del PRI, por medio del comité municipal del tricolor para ubicar a quienes aspiraban ser nominados candidatas o candidatos a la presidencia municipal de la capital del estado, pues de los ocho
priistas quienes presentaron su solicitud de registro, ninguno fue aprobado, y se declaró desierta la convocatoria para este
procedimiento.

Israel Ramírez Bracamontes, presidente del comité municipal priistas, citó la noche de viernes 9 a las oficinas del CDE en Santa Rosa Panzacola a los ochos aspirantes que habían presentado su solicitud de registro, dos mujeres y seis varones: Laura Vignon Carreño, Mariana Nassar Piñeyro, Martín Mathus Alonso, Jesús Rodríguez Socorro, César Sánchez Aguilar, Manuel Esteban de Esesarte, Rodolfo Vásquez Ortega y Juan Enrique Lira Vásquez a quienes les informó que ninguno cumplía con los requisitos establecidos en la convocatoria.

O lo que es lo mismo, estaban descalificados debido a que no reunieron los requisitos establecidos en la convocatoria, aunque
la versión real, es que para el equipo del precandidato presidencial y la dirigencia nacional del tricolor, no dieron el ancho, es decir, no representaban una opción válida para el actual proceso electoral, que se anticipa complicado y difícil en la mayoría de las plazas importantes donde el PRI, busca y debe ganar.

Tocó a Ramírez Bracamontes ser escueto y directo, para cerrar la puerta a las aspiraciones de estos personajes, varios de los cuales, sin ningún mérito trascendente, buscaban la candidatura a la alcaldía de la capital, que estará reñida, calculan los dirigentes del tricolor, aunque aún no se conocen quienes serán las o los candidatos nominados por los frentes opositores.

Hasta la noche de ayer, el único que declaró que seguirá buscando que el PRI avale su aspiración como candidato a la presidencia municipal de la capital, fue Jesús Rodríguez Socorro, y se mostró confiando en que la dirigencia, revise su caso y
eventualmente apruebe su registro.

En medio del barullo provocado por el anuncio del comité municipal del Revolucionario Institucional, grupos de colonos, transportistas y comerciantes, manifestaron que quien puede garantizar el triunfo y mantener para el PRI, la presidencia
municipal capitalina, es Javier Villacaña Jiménez.

Manifestaron que Villacaña Jiménez conoce las demandas ciudadanas, se caracteriza por atenderlas y buscarles solución por lo que de concretarse su designación existe la posibilidad de ganar la presidencia municipal.

En esta misma postura se mostraron algunos grupos de colonos, quienes señalaron que esa designación daría paso a dar continuidad a las políticas de gobierno que Villacaña Jiménez llevó a cabo durante su gestión en el trienio 2013-2016.

Con este giro mostrado por la cúpula tricolor, da la impresión de que están realmente interesados en repetir el triunfo o ganar posiciones claves en estados y municipios donde una votación mayoritaria para el PRI será de especial importancia, para la
elección federal.

albertounda16@gmail.com
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