Pueblos de Oaxaca se reunieron por el sí a la vida y no a la minería

Oaxaca, Oax.- El domingo 3 de marzo, integrantes del Comisariado de Bienes Comunales de San Juan Quiahije reunieron a representantes de las agencias y municipios de la región Costa-Sur para discutir el tema de las concesiones mineras en el sur de Oaxaca.

La siguiente es una crónica escrita por la Dra. en Antropología Lingüística, Emiliana Cruz Cruz, quien se ha distinguido en su población por la elaboración la fonología y las funciones de los tonos de la lengua chatina de San Juan Quiahije, su pueblo natal ubicado a cuatro horas de la costa oaxaqueña.

Su investigación es relevante para Oaxaca, ya que es el estado con el mayor número de grupos indígenas en México (16), los cuales conservan idiomas e innumerables variables que se distinguen por sus tonos, pero en su gran mayoría carecen de alfabeto, es decir, se han conservado únicamente por la oralidad.

Crónica de la Dra. Emiliana Cruz Cruz

En la madrugada salimos hacia San Juan Quiahije con la primera mujer Comisariada de Bienes Comunales en la región chatina, Josefina Rosette, también nos acompañó la Secretaria de Bienes Comunales Floriberta Hernández Cruz. Llegamos un poco antes del comienzo de la reunión. Hacía un poco de frío, sobre todo para nosotros que veníamos de tierra más templada.

En Quiahije se sentía un aire de resistencia y apoyo. La gente de la población se preparaba para la recepción de las comunidades convocadas; unos colocaban sillas donde sería la reunión, otros preparaban comida, se veía a niños igual apoyando, mientras otros prendían velas en la cruz junto a las oficinas del municipio.

Cuando llegamos, fuimos directamente a las oficinas del Comisariado de Bienes Comunales. Cuando llegó Josefina Rosette, vio el letrero de la entrada de las oficinas del Comisariado ndeᶜ ngaᴶ ntenᴮ jnyaF cha’F yuᴬ ‘Oficina del Comisariado de Bienes Comunales’ en chatino.

¡El Comisariado Santiago Cruz Salvador salió a saludarnos, pero igual nos dio la noticia que no había luz! Su preocupación era que ahora no se iba a permitir el uso de los micrófonos, pero luego dijo, “pasen a desayunar.” Nos llevó donde estaban preparando la comida, ahí nos dieron café, frijoles y tortillas recién hechas.

En Quiahije se respiraba un lazo fuerte entre los pueblos, se daba ahí la hermandad, una cualidad humana que se expresaba con el saludo, el respeto y el reconocimiento entre estos pueblos y su interés en defender su territorio y el medio ambiente.

Unos habían viajado siete horas para llegar a la reunión. Mientras pasaba la mañana seguían llegando más representantes de otros pueblos. Un poco antes de las 10 de la mañana, llegó la luz, un alivio para todos porque ahora sí usarían los micrófonos para que todos participaran y sus voces fueran escuchadas y escuchados.

La reunión se llevó a cabo en el patio del municipio de San Juan. En una parte del patio se colocó un mapa con las áreas de las concesiones mineras de la región Costa-sur. Mientras se esperaba la reunión, la gente veía ese mapa, unos le tomaban fotos, otros platicaban sobre el tema.

La población vino a escuchar y a participar, las sillas poco a poco se fueron llenando, pero igual, como es costumbre en San Juan, unos escucharon a lo lejos, como bajo la sombra de un árbol o bajo la tienda.

La reunión comenzó con una bienvenida de parte de las autoridades de Quiahije. Se presentaron a los asistentes, entre ellos estuvieron autoridades de San Marcos Zacatepec, San Miguel Panixtlahuaca, Santiago Yaitepec, Santiago Minas, Santo Domingo Teojomulco y otros.

En el orden del día fueron varios asuntos, pero entre los principales fue conocer la experiencia del pueblo de San José del Progreso y nombrar un comité regional en contra de la concesión minera. Vinieron dos personas de San José a exponer su vivencia con la lucha minera.

La primera frase fue “Nosotros no logramos que la compañía minera no entrara a nuestro pueblo, por eso viajamos a contarles nuestra triste historia para que no les pase así.” En su presentación explicaron que la lucha contra la concesión minera les trajo violencia por parte de la policía estatal, división entre los pobladores. La minera lo que ha dejado es contaminación y problemas de salud, no solo a los que trabajan, pero a los pobladores en general. Igual expusieron la muerte de personas que se oponían a la concesión minera.

Después de la participación de los de San José, se abrió el foro para que participaran las autoridades presentes y el público de Quiahije. La primera participación fue de la Comisariada de Bienes Comunales en la región chatina, Josefina Rosette.

Dijo que el pueblo elige a sus representantes y que esos representantes deben de trabajar por los intereses comunitarios y no por interés propios. La participación de Josefina fue muy importante porque ella da el ejemplo que las mujeres tienen la capacidad de servir un cargo en una comunidad y que no solo los hombres lo pueden hacer.

Después de ella hubo muchas participaciones, tanto por los representantes de las autoridades de otros pueblos, como igual gente de Quiahije. Hablaron mujeres, hombres, jóvenes. En estos pueblos la gente tiene derecho a opinar el tiempo necesario. Una reunión con una aceptación de diversidad lingüística, la gente habló en chatino, se escucharon muchas variedades del chatino del este y español de la sierra sur. Otro tema del que se habló fue sobre la violencia que se vive en el país y que los pueblos tienen que trabajar para la seguridad de sus pueblos.

Después de unas horas de compartir ideas se llegó al acuerdo que los representantes irían a sus pueblos a informar sobre la discusión en esta reunión y que en la próxima se nombrará un comité regional que represente a la región Costa-Sur.

Se acordó que la próxima reunión se llevará a cabo en Santiago Yaitepec, el 1 de abril de este año.

Estuvimos bajo un mismo techo por varias horas, escuchamos con respeto y coincidiendo a no a la minería y sí a la vida y defensa del territorio.

Después de la reunión nos invitaron a comer, nos dieron frijoles, arroz, tortillas y agua de chilacayota. En el atardecer un aliento de hermandad y respeto corría junto con los niños en las calles de San Juan. Nos fuimos despidiendo llevándonos ese compromiso, esas ganas de dejarle un futuro justo y limpio a las generaciones jóvenes. Ese fue el compromiso que todos nos llevamos a nuestros propios espacios. Poco a poco la gente se fue yendo, nosotras con Josefina nos regresamos a Zacatepec, pensando y platicando sobre lo aprendido mientras cruzábamos los bosques del territorio chatino de Quiahije.

Fuente: Agencia JM

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